El blog de Gustavo Mata

Estrategia: Las reglas del juego en los negocios

MÁS HAMBRIENTOS EN EL MUNDO

Ban Ki Moon, Secretario General de Naciones Unidas, ha dicho en Madrid, en la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, que la actual crisis financiera está agravando seriamente la situación alimentaria en el mundo. En 2007 había ochocientos sesenta millones de hambrientos y hoy la cifra se aproxima a los mil millones. Cuatrocientos millones de pequeños agricultores están en riesgo porque no pueden acceder a los mercados de los países desarrollados, que cada vez son más proteccionistas. La crisis está provocando que miles de familias que empezaban a salir de la miseria vuelvan a ella.

En 2009, continuará la crisis de los alimentos, agravada por la situación financiera mundial. Josette Sheeran, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha dicho en la citada cumbre: “La gente piensa que la crisis alimentaria provocada en 2007 por la subida de los precios de los alimentos ha terminado, pero no es así; la hay, y ahora más, agravada por la crisis financiera. Muchos países pobres pedían préstamos a los bancos para comida y ahora los bancos no les prestan el dinero”. “El Banco Mundial prevé que la inversión externa en países en vías de desarrollo durante 2009 se reduzca a la mitad en comparación con el año 2007”. “Con tan solo un 1% de lo que se ha propuesto dar en paquetes de rescate financiero y estímulo en los Estados Unidos y Europa, los países desarrollados podrían financiar todo el trabajo del PMA”. “El año pasado los países ricos hicieron su mayor aportación hasta la fecha, más de 30 millones de dólares; este año necesitamos que la ayuda se mantenga como sea”.

Esos pobres hombres, dejados de la mano de Dios y de la de los sus congéneres ¿humanos?, esos sí que están en crisis. Me entran ganas de gritar bien fuerte por ellos; gritar hasta que alguien nos escuche.

1 Comment

  1. La globalización es junto con el desempleo, el tema de los Foros Mundiales. Los mercados financieros alcanzan un nivel planetario y las autopistas de la información llegan hasta los últimos rincones de la tierra. Evitar la destrucción de la ecosfera, esquivar la desertización, exterminar la plaga del hambre y la guerra, destruir la maldición de la pobreza, son tareas que exceden las posibilidades de una nación y competen a la “Aldea Global” en la que vivimos.

    En la “Exterioridad” -considerada por Lévinas, por Marx y por la filosofía de la Liberación- está el “pobre”, como individuo, como marginal urbano, como etnias indígenas, como pueblos o naciones periféricas destinadas a la muerte. El pobre, que gracias a las mediaciones categoriales de Marx deja de ser el pobre “abstracto” de Lévinas y puede transformarse en el sujeto concreto y con respecto al cual se sitúa el argumentante “abstracto” de la filosofía del lenguaje de Apel, en el angustioso “¡Tengo hambre, por ello exijo justicia!”.

    Busca la condición absoluta, no meramente el acuerdo, del ser reconocido en
    el derecho de ser persona y no en la situación de marginales excluídos.

    Para América Latina, un continente de “pobres”, al igual que África y Asia, esta cuestión es central, esencial. La “pobreza” de estos continentes no es un punto de partida natural (debida a una incognoscible “inmadurez auto-culpable”), sino punto de llegada de cinco siglos de colonialismo dentro del “sistema-mundo” hegemonizado hoy por los países ricos.

    En el plano individual el “pobre” es “alienado” (subsumido) en el capital como instrumento, mediación de la “valorización del valor”.

    En el plano mundial es la Periferia explotada por el Centro. Hay diversas maneras de acumular valor (como “plusvalor” o como “transferencia de valor” de la Periferia al Centro).

    Esta es la relación social (no comunitaria) pero lo esencial para Marx es la relación persona-persona:

    “La propiedad del hombre sobre la naturaleza tiene siempre como intermediario su existencia como miembro de una comunidad (Gemeinwesens) una relación con los demás hombres que condiciona (bedingt) sus relaciones con la naturaleza”.
    Y también la objeción a lo que objetualiza el valor: “En cuanto valores de uso, las mercancías son, ante todo, diferentes en cuanto a la cualidad; como valores de cambio sólo pueden diferir por su cantidad, y no contienen, por consiguiente, ni un solo átomo de valor de uso”.

    ~

    El paraíso debería ser un niño pobre pero sin hambre y sin frío arrullado por un inmenso cariño materno.

    Porque todo valor es relativo, como dirá Amartya Sen, uno de los analistas actuales de la pobreza del mundo.

    Según este autor: “Tenemos que considerar otras distinciones. Quizás el punto más importante a tener en cuenta es que la suficiencia de los medios económicos no puede juzgarse independientemente de las posibilidades reales de “convertir” los ingresos y los recursos en capacidades para funcionar. Si queremos identificar la pobreza en términos de ingresos, no podemos mirar solamente a los ingresos (sean éstos altos) independientemente de la capacidad de funcionar derivada de esos ingresos. La suficiencia de los ingresos para escapar de la pobreza varía paramétricamente con las características y las circunstancias personales.”

    También hay que añadir que la privación de capacidades puede ser bastante extensa en los países más ricos del mundo. El problema no se reduce sólo a “bolsas” de privación en un pequeño número de lugares.

    ~

    Os dejo con estas ideas, también desde la filosofía, que mueven en mí el deseo de despertar la reflexión y la conciencia de estos temas esenciales. Mis saludos cordiales!!

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