El blog de Gustavo Mata

Estrategia: Las reglas del juego en los negocios

HUBIERA PREFERIDO EQUIVOCARME

El 11 de Julio, pronostiqué que la bolsa estaría en 11.000 pronto. Si leeis ese post de entonces veréis que, en esta ocasión, está ocurriendo lo que os decía que iba a pasar, sólo que el deterioro es más rápido y más profundo de lo que yo preveía.

Hubiera preferido equivocarme. La bolsa está muy volátil: las noticias positivas mueven las cotizaciones al alza y las malas a la baja, pero la tendencia es claramente bajista. No me extrañaría que el IBEX 35 bajara a los 10.000, aunque puede recuperr los 11.000 y subir por encima, coyunturalmente. Que conste que no soy un experto.

Ya hace un año que empezó esto y cada día descubrimos que aún no se sabe bien qué está pasando de verdad. Mientras veamos que los bancos caen o que los gobiernos no los dejan caer, la crisis de confianza seguirá afectando a todos.

Pero hasta que no paren de bajar los precios de la vivienda en EEUU, nadie sabrá hasta qué punto están afectados los bancos en todo el mundo. El agujero dependerá de cuál sea el monto final en el que se estabilicen esos precios.

Los bancos españoles no están tan afectados directamente, porque la banca española estaba endeudándose y no comprando activos financieros. Pero al final si el crédito se restringe y el dinero se encarece, a la endeuda economía española le va a afectar mucho.

Abrigarse, paciencia y barajar. Pero todo se acaba alguna vez.

4 Comments

  1. Gran verdad, sí que lo decías. Yo era de los que pensaba que la cosa no podía ser para tanto, pero está claro que sí. Lo malo es que esto es una espiral que no se sabe hacia dónde nos lleva, pero a nada bueno.

    Conseguir crédito era complicado, pero es que ahora ya entra de lleno en lo heroico. Pierdo la cuenta de responsables de empresas con los que he hablado últimamente (hoy, sin ir más lejos) y tienen los pelos de punta, ya no por lo que se viene encima, sino por lo que ya está aquí. Los despidos en masa ya ni se discuten, el problema es que eso es pan para hoy y hambre para mañana.

    Empezamos negando lo evidente, luego hablando de desaceleración, luego de desaceleración acelerada, luego de una crisis beneficiosa y saludable,… en estos tiempos ser ministro de economía se ha convertido en un master en eufemismos. Veremos el próximo. Apuesto por «desaceleración de la desaceleración acelerada, con trazas de convertirse en batacazus-tremendus».

    Si algo bueno se ve en todo esto, es que el sentimiento negativo está alcanzando cotas de tal magnitud (¿quedan alcistas?) que, por fuerza, la vuelta no puede andar tan lejana. Que sea vuelta consistente o mero rebote, eso ya es mucho adivinar.

    PD. Felicidades por el nietín, Gustavo ¡menos mal que hay vida fuera de la economía!

  2. Hola Nacho, gracias. Hay vida fuera de la economía. aunqeu la economía es parte de la vida: somos la especie «homo economicus».
    Llevo unos días dándole vueltas a escribir sobre la imposibilidad que parece que tienen los políticos para llamar a las cosas por su nombre y la que se monta cada vez que Rajoy, o Solbes, o Corbacho, o cualquiera, lo hace.
    Con tanto lenguaje «políticamente correcto» no hay quien se aclare amigo. A lo mejor es que prefieren que estemos anestesiados por tanta palabrería hueca y estéril. ¡No os dejéis adormilar por esta pandilla en la que tanto abundan los magos con chistera y levita pero sin varita mágica.

  3. Un saludo Gustavo.
    No se si es usted es analista de economía; no he podido aún consultarlo, pero la verdad, es que da un poco de serenidad en su blog.
    Hel leído alguno de sus artículos y veo que no va muy desencaminado con lo que yo pienso, claro, yo soy un ciudadano de a pié que no sabe mucho del tema económico, pero que como a todos le preocupa el futuro y el camino al que nos puede llevar esta crisis.
    Supongo que en un intervalo de 2 años aproximadamente se puede vislumbrar luz en el camino, pero que no tengamos más sobresaltos de los que ya estamos teniendo. Pienso que los medios de comunicación están, también influyendo a su manera, y lo que hacen es más daño y crean más nerviosismo en todos nosotros. ¿Piensa usted lo mismo?
    ¿Deberían seguir preocupando a los telespectadores diciendo lo mismo todos los días? Yo soy de los que piensan que si ellos ayudan a cambiar el signo en positivo y no como hacen constantemente, abriendo nuevos frentes de pesimismo, la gente toma conciencia de optimismo y ello contribuye al cambio aunque sea poco este.
    Espero que siga con sus escritos y perdone si tengo fallos en los míos, pero como le he dicho soy ciudadano de a pié.

    Un saludo muy cordial.

  4. Bienvenido a este su blog amigo.
    Me alegro de contribuir a serenar algún ánimo.
    Yo no soy economista, soy ingeniero industrial -como dice un biuen amigo ingeniero de letras-, y estoy más cercano a la micro economía y a la economía aplicada -soy profesor de estartegia después de una larga etapa como ejecxutivo- que a la macro.
    Pero creo que el sentido común y la experiencia ayudan a generar algo de criterio para observar la realidad.
    Participo en una tertulia en radiointereconomía una vez a la semana, cuando estoy en España, y estoy de acuerdo en que entre todos deberíamos contribuir a calmar los ánimos más que a exacerbarlos, pero vende menos.
    Un saludo muy cordial y hasta pronto,

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