El blog de Gustavo Mata

Estrategia: Las reglas del juego en los negocios

Página 7 de 91

El análisis estructural de los sectores de actividad: crítica del modelo de las cinco fuerzas de M.E. Porter

En este artículo publicado en el número 40 de la revista Dirección y Organización se hace una revisión crítica del modelo que el profesor Por ter propone para realizar el análisis estructural de los sectores de actividad: Las cinco fuerzas que condicionan la competencia en un sector. El artículo está escrito en colaboración con mi Director de tesis.

Diferenciación, especialización y exclusividad

En este artículo, publicado en el número 41 de Dirección y Organización,  se trata de la condición de segmentabilidad de los sectores, la diferenciación en los mismos y la exclusividad; y se introduce un nuevo modelo espacial, complementario de la teoría de Edward Hastings Chamberlin de la competencia monopolística, que ilustra las ideas que se sostienen.

COSTA RICA HOY, TAL Y COMO YO LA HE VISTO

COSTA RICA HOY
La semana del 13 al 19 de Septiembre he estado dictando clases en Costa Rica, en el Executive MBA de la Universidad Interamericana, que acaba de fusionarse con la Universidad Latina, para constituirse en el líder, de largo, de las Universidades privadas allí. Tuve la suerte de contar con unos alumnos maravillosos, interesadísimos, comprometidos, muchos de ellos ocupando ya posiciones de nivel en sus organizaciones. Ha sido un placer.
Llegué el sábado 11 y el domingo uno de mis alumnos de ediciones anteriores del mismo programa -José Carlos Fernández- me llevó a conocer la Costa del Pacífico, viajando por una de las nuevas autopistas, que se inició hace treinta años y se ha terminado ahora -bueno, casi se ha terminado: quedan algunos remates como homogeneizar el número de carriles en toda su longitud para evitar los frecuentes atascos en un par de puntos-. El país es bellísimo, muy montañoso, con ese verde que sólo se puede ver en los trópicos. Comimos a la orilla del mar, en un restaurante construido sobre unos pilotes de madera sobre el agua, con un manglar virgen frente a nosotros y junto a su encantadora familia. ¡Ya veis cómo son de acogedores los “ticos”!
Como el día 15 celebraban la fiesta de su Independencia, no hubo clase, y después de la clase de la tarde anterior, fui a tomar una copa con algunos de los alumnos. El día de fiesta, otra vez, José Carlos pasó a recogerme y pasamos toda la tarde juntos, en parte en su casa y en parte en una fiesta que habían organizado en su urbanización y en la que muchos de los vecinos compartían su ocio, recolectando fondos para mejorar las señales de tráfico en la zona a base de vender lo que todos habían aportado para merendar. ¡Vaya forma de conocer la esencia del país! Disfruté muchísimo. En la fiesta tuve ocasión de saludar al hermano de José Carlos, Mario, que también fue alumno mío en el mismo programa MBA, y a su familia, y compartir una “razonable” cantidad de whisky con ellos y sus amigos.
Al observar de lejos una plantación cercana a donde estábamos, pregunté si era un cafetal y Mario, que es directivo en una de las mejores empresas cafetaleras, Tres Generaciones, se quedó asombrado de que después de tres visitas a Costa Rica no hubiera visitado un cafetal y me invitó a ver el suyo. Así que al día siguiente tenía un coche esperándome en el hotel en el que un experto ingeniero agrónomo me llevó a visitar el volcán Poás y a ver el cafetal después. Una locura, amigos: la ascensión desde San José hasta los casi tres mil metros es una ruta preciosa, plagada de cafetales, de invernaderos en los que cultivan helechos decorativos y flores y más arriba de pequeñas explotaciones en las que crían ganado. Tuvimos un día muy claro. El volcán tiene un cráter activo, que expulsa permanentemente vapor de agua. Cerca, fuimos caminado hasta allí por medio del bosque, viendo toda clase de aves, pequeños mamíferos y mariposas bellísimas, hay otro cráter convertido en una laguna de un verde increíble. Además mi guía era un experto botánico que me iba explicando en la medida que mi curiosidad demandaba información, todos los detalles de la espléndida muestra de diversidad biológica que allí había.
Luego bajamos hasta el cafetal y allí otra experta guía me mostró toda la explotación: la plantación, la planta de procesado, el trapiche,… y, la traca final, un mariposario espectacular en donde pude ver de cerca una muestra de las muchas especies de lepidópteros que Costa Rica tiene. Luego comí con Mario y mi guía y volví a mi hotel a tiempo de descansar un poco y prepararme para la clase de la tarde.
El sábado a mediodía, al terminar la clase, debía ir hacia el aeropuerto, al que amablemente me llevó Alfonso Argüello, uno de los participantes en el programa de este año, que cada noche al terminar la clase me acercaba al hotel. Por el camino paramos a comer en un restaurante delicioso.
Todo esto os lo cuento, para que veáis que mi corta inmersión en el país, ha sido intensa. Todo el tiempo he estado tratando de entender mejor las claves del país y sus gentes, que es siempre lo que más me interesa de mis viajes. Escrutando, más que mirando, cada detalle; sorbiendo todo lo que me decían.
He preferido esperar a reposar mis impresiones para hablaros de cómo he visto el país. En medio de las dificultades que la historia ha puesto en su camino, los “ticos” han construido una sociedad excepcionalmente democrática y mucho más igualitaria que la de sus vecinos. Costa Rica tiene algo menos de 5.000.000 de habitantes, de los que más del 90 % son descendientes de europeos, un 3% son afroamericanos y quedan menos de un 1 % de indígenas. Tiene un ritmo de crecimiento demográfico anual “europeo”, algo más del 1 %. Costa Rica sigue siendo un gran exportador de productos agrícolas como el café, banano, azúcar, cacao y ahora piña, pero ahora exporta muchas flores y helechos decorativos. El turismo es lo que más crece y ya genera más divisas que las exportaciones agrícolas. Son los reyes del eco-turismo: su red de parques naturales, su increíble diversidad biológica, su calidad medioambiental, le hacen un destino idóneo para este segmento de turismo. También se ha convertido en un exportador de alta tecnología a raíz de la implantación de Intel en el país. Muchos de los call center de las empresas punteras están escogiendo Costa Rica para instalarse: Coca Cola, Amazon, Sony, Oracle, Walmart, Procter&Gamble, Hewlett-Packard, etc. Aún hay un 20 % de pobres, lo que para la región es excepcionalmente bajo, aunque sea igualmente dramático.
Pero Costa Rica afronta ahora mismo un reto descomunal, ha de librar una batalla decisiva para tratar de seguir siendo una excepción en Centroamérica. Una batalla que se libra soterradamente contra la esencia de su sistema político y social basado en la calidad de su democracia: enseñanza gratuita: en primaria la cobertura es universal y en secundaria el 70%, la alfabetización es total, 97,5%; salud gratuita: la esperanza de vida al nacer es de 80,1 años, la tasa de mortalidad infantil por cada 1.000 nacidos vivos es 8,95; un país sin ejército; un banco central independiente; una política económica razonable… La lucha entre el neoliberalismo que trata de desmontar parte del sistema de protección social y los partidarios de mantenerlo, en contra de la tendencia que hoy se ha instalado en el mundo, es evidente. El país está dividido. También están soportando una inmigración masiva, especialmente nicaragüense. Pero ¿cuál es el mayor enemigo de Costa Rica?: el incremento de la corrupción, que comienza a hacerse especialmente visible en los 80. Dos ex Presidentes de la República están procesados por corrupción. Eso es un ejemplo de coraje social para todos, pero, ¿será eso posible en el futuro? La corrupción hoy cabalga desbocada, alentada por el narcotráfico. Los cárteles, colombianos antes y mejicanos después, se han instalado sólidamente y han convertido a Costa Rica en una de sus bases importantes para continuar con su horripilante negocio. Y están corrompiéndolo absolutamente todo a gran velocidad.
Después de convivir con una muestra de los llamados a sostener el país en el presente y en el futuro inmediato, veo a los “ticos”, pesimistas, un tanto resignados. Es un pesimismo de onda larga, profundo, nada epidérmico; en la superficie no se nota apenas, pero al final aflora.
Y lo único que necesitan para poder librar esa batalla y ganarla es tener fe en sí mismos. Pueden ganar, pero si se lo proponen colectivamente; si no lo tienen muy mal. Ojalá, una vez más, acierten y sigan siendo un espejo en el que Centroamérica, tan torturada siempre, pueda mirarse.

¿QUIÉN HA GANADO EN LA HUELGA EL 29-S?

Ayer fui entrevistado para los informativos de la tarde de Intereconomía Negocios al respecto. Y mi respuesta fue automática: en la huelga hemos perdido todos. De entrada hay un impacto negativo en el PIB, los Sindicatos se han desprestigiado un poco más; y ¿el Gobierno?: hay que esperar a ver si se le ocurre otra vez dar un bandazo o sostiene la reforma en el mercado laboral, pero desde luego no ha ganado nada; y ¿la oposición?: como siempre tratando de sacar tajada sin mover ni un dedo.
La reforma del mercado de trabajo de modificarla habría que hacerlo en el sentido contrario al que solicitan los Sindicatos, en beneficio de los trabajadores, sobre todo de los que quieren trabajar y no encuentran donde hacerlo. Tenemos más de 4.000.000 de desempleados –esos llevan mucho tiempo parados, en huelga forzada-.
Esta huelga se viene gestando desde hace dos años, en el caldo de la recesión en la que hemos entrado al tiempo que el resto del mundo, agravada en nuestro caso por el estallido de la burbuja inmobiliaria descomunal en la que nos habíamos instalado en los diez años anteriores y por la escasa productividad de nuestra economía, en términos relativos, con el resto de Europa. La situación es mala, además los mercados la agravaron castigando a España al tiempo que a Grecia, Portugal e Irlanda, no tanto porque el déficit sea grande sino por su galopante crecimiento. La única salida fue dar un volantazo y pasar de la política de incremento en las pensiones, del aumento en la protección al desempleado, del cheque bebé, de las medidas para la conciliación entre vida laboral y familiar, de los subsidios por doquier, a la política de disminución de los salarios en la función pública en un 5 %, la congelación de las pensiones, la cancelación del cheque bebé y la drástica reducción de la inversión pública. Así se paró la sangría a la que estaban sometiéndonos los mercados encareciendo nuestra financiación, pero se abrió la espita de la conflictividad social y a los sindicatos no les quedó más salida que moverse.
El motivo para ir a la huelga era la reforma laboral. Por cierto una reforma propuesta por el Gobierno pero aprobada en el Parlamento. O sea los Sindicatos tratan de torcer la voluntad de la representación máxima de la soberanía popular. Si no fuera porque todo es una representación teatral, una cierta pantomima, sería gravísimo.
La Patronal con un desprestigiado empresario al frente -¡Ay Dios mío, y nadie hace nada!- y los Sindicatos llevaban dos años mareando la perdiz del necesario acuerdo para reformar el mercado de trabajo sin lograr nada. En eso tiene parte de culpa el Gobierno, tercer agente sentado en la mesa que no supo presionar para que se alcanzara. No le quedó más remedio que proponer una reforma sin el acuerdo de los agentes sociales.
Nuestro mercado de trabajo es un desastre; estamos en uno de los últimos lugares en cuanto a la necesaria flexibilidad. Para crear empleo es necesario facilitar el despido; es una evidencia. Puede parecer paradójica pero es una evidencia. Los que deberían reclamar despido más barato son los 4.000.000 de parados. Pero los parados no están sindicados.
Ni los Sindicatos han conseguido parar el país, como pretendían, ni el Gobierno de izquierda ha conseguido evitar que le hagan una huelga general, ni el PP saca partido –ahora piden la dimisión de Zapatero, al tiempo que dicen que la huelga es un fracaso-; en fin que: ¡nadie saca nada positivo de esta huelga general!

LA SOLEMNIDAD DE ZAPATERO

Desde el otro lado del Atlántico he estado observando detenidamente las ruedas de prensa de nuestro presidente en Oslo.
Me ha llamado la atención que sonriera a destiempo mientras los demás están serios como patatas; también me ha sorprendido su tono presuntamente solemne, impostado, sobreactuado; y su ritmo exasperantemente lento, cargado de pausas extemporáneas que rellena con sonrisas absurdas, mientras  junta lentamente los dedos de ambas manos, uno a uno,  con afectación.

Se le ve incómodo, fuera de ambiente, como un pulpo en un garage, me atrevo a decir. Me dá vergüenza ajena verle. Me acordé de aquello que dijo Rajoy de lo del tonto solemne. No creo que el presidente sea tonto, pero trata de ser solemne y no le sale, y muy capaz para desempeñar el cargo no parece. Pero no quiero ni imaginarme a Rajoy en una cumbre. Se me ponen los pelos de punta. ¡Vaya dirigentes!
Vamos con el fondo. Bueno, lo de que el sistema de pensiones es insostenible ya lo sabíamos, ya era hora de que él lo reconociera; y lo de que el paro es un drama en nuestro país también es una evidencia. Pero lo de que la reforma del mercado es suficiente para resolver las imperfecciones de ese mercado todos sabemos que no es verdad. Creo que él también lo sabe. Pero al menos es bueno que se atreva a llamar a las cosas por su nombre.  Algo es algo.

Page 7 of 91
1 5 6 7 8 9 91
« Siguientes entradas Recientes entradas »
' : ''; ?>