El blog de Gustavo Mata

Estrategia: Las reglas del juego en los negocios

MICROECONOMÍA DE CONTRASTE PARA NEOLIBERALES CONVERSOS. LECCIÓN 3.

Dice la microeconomía neo liberal que subir el salario mínimo perjudica el empleo de los trabajadores menos calificados –precisamente a los que trata de favorecer- . ¡El estado siempre estropeando el libre juego de fuerzas el mercado que ¿todo? lo arregla!

El argumento es sencillo, “caeteris paribus”, al subir el salario mínimo aumenta la demanda de su sustitutivo –el trabajo de mayor cualificación- y disminuye la demanda del trabajo sin cualificar -el que cobraría ese salario mínimo-.

Digo yo, aplicando el mismo argumento anterior, en un análisis comparado, “caeteris paribus”, que las constantes –y para mí escandalosas- subidas de la retribución de los altos directivos debería aumentar la demanda de directivos medios -el sustitutivo de la alta dirección de precio más bajo- y, en consecuencia, aumentar el desempleo de los altos directivos. Claro que en este caso no hay que preocuparse, porque tienen asignadas unas indemnizaciones por cese tan altas que no tiene problema para el resto de su vida.

¿Qué elasticidad cruzada hay entre el trabajo de la mano de obra sin cualificar y el de la mano de obra cualificada? Al menos en nuestras economías desarrolladas, yo no la veo. Tal vez haya mayor elasticidad cruzada entre la altísima dirección y la alta dirección, o entre esta y la media.

En fin a mucha demagogia por parte de unos bien valdría aplicar un poco de demagogia por parte de otros (yo soy de los otros, claro).

El salario mínimo es una referencia para muchas otras cosas en muchos convenios y para la administración. Un poco de mesura al hablar de las cosas. Los modelos simplifican la realidad y si los maneja un cínico para que un dogmático las incorpore a su acervo como verdad revelada todos salimos perjudicados.

15 Comentarios

  1. Estimado Gustavo:

    No puedo estar más de acuerdo contigo. Por desgracia, parece que vivimos en un sistema abonado a la constante demagogia, aunque en el caso que citas tenga unas intenciones bien dirigidas (Einstein se dió cuenta antes con su Emc2). Pequeñas cantidades multiplicadas por una amplia masa crítica, siempre termina por dar rendimientos inesperados, y en el capítulo de gastos de personal, muy apetecibles, y además sin tener que rebanarse los sesos en exceso.

    Mucho más grave me parecen otros temas relacionados con la gestión intensiva de los RR.HH. ¿Cuando haremos algo contra el sistema que permite y fomenta las indecentes tasas de absentismo?..¿Cuando decidiremos atacar definitivamente el problema estructural de la baja productividad?… Como ves aquí no hay demagogia, y no porque la masa crìtica no lo justifique, sino porque falta capacidad y sobra mediocridad. Y mucho me temo que en éste último caso, anda bien repartida entre el mundo político y el mundo empresarial.

    Habrá que seguir obviando viejos dogmas repintados de modernidad, y esperar que la divina providencia aclare algunos cerebros y empiezan visulizarse nuevas ideas.

    Un fuerte abrazo
    Fco. G. Romero C.

  2. Este problema tiene que ver tambien con la inflación. Se subiría el salario mínimo pero habría que subir el salario de los demás, a la larga ello repercutiría creando mas inflacion y por ello mayor número de paro estructural.

    Creo que quizas esto sea verdad ahora en epoca de crisis en que los bancos ya no están dando creditos a las empresas como antes. (Aunque algunos gobiernos autonómicos estan avalando titulizaciones de las Cajas de Ahorro para dar liquidez a estos creditos).

    Por tanto hay que buscar otros caminos. Se habla de que el gobierno debe promocionar la movilidad geografica y funcional de los trabajadores y tambien promocionar la mayor formación profesional de los mismos. Pues parece que es así, terminarían encontrando trabajo antes los trabajadores mas cualificados.

    Un saludo de buenas noches!!

  3. Productividad: Divina palabra.

    ¿Hay alguien que sepa en qué consiste y cómo se consigue?

    Lord Daven

  4. Productividad es eficiencia transformada en rendimiento económico, y la eficiencia (hacer más con menos) es mensurable. Por supuesto, depende de cada sector de actividad, pero tanto su determinación cómo su evaluación están a nuestro alcance. Otra cosa muy distinta es que, una vez identificados los puntos de apalancamiento sobre los que actuar, el propio sistema nos permita hacerlo. En terminología sistémica diríamos que nos encontramos ante una «enorme» resistencia al cambio, bien porque solemos trabajar en entornos quemados o muy viciados, o por que el propio entorno en el que nos movemos no deja nos obliga a un enorme esfuerzo que, en muchas ocasiones, termina por rebajar nuestras propios objetivos de mejora.

    De todas formas, creo que éste tema nos daría para hablar durante semanas, y seguramente tampoco alcanzaríamos grandes acuerdos.

    Saludos
    Fran Romero

  5. Un ejemplo de productividad es el que se daría en un ejemplo evidente de deflación, virtuosa, gracias al aumento de la productividad que se sigue dando en el sector de Internet (la ley de Moore, que dice que la potencia, pero no el precio, de los microprocesadores se duplica cada 18 meses).

    El modelo de crecimiento vigente hasta ahora basado en la demanda interna sería distinto a un modelo basado en la productividad, y es que la productividad exige un sacrificio para las generaciones futuras (bienes de inversion, educacion), y esto no está toda la sociedad dispuesta a hacerlo, por lo que se prefiere el control de la inflación y el ajuste fiscal en beneficio del crecimiento económico, el cociente déficit público/PIB de la estabilidad.

    Por tanto, crecimiento económico no es igual que crecimiento de la productividad. Tal vez esto es lo que crea el malentendido.

    ~

    Ahora va a reducirse la eficacia del «apalancamiento financiero». El único instrumento para aprovechar las ocasiones de enriquecimiento será la liquidez. Y los activos financieros van a depreciar su valor.

    «La sumisión a la regla es el factor crítico de la productividad en la cadena de montaje». Esto es lo que dice Daven en un comentario. Lo que está claro es que si no es “sumisión” sí es “sacrificio” en orden del enriquecimiento económico por el de las generaciones venideras.

    Un saludo de buenas noches!!

  6. Lo que debe hacere el estado, entre otras cosas es promover actividades con externalidades positivas como salud, internet, educación, infraestructuras, etc.
    Es obvio.todo -en las finanzas también- se puede dar un uso adecuado o perverso de los instrumentos que la ciencia o la técnica pone a nuestro alcance.
    Gracias Ishtar

  7. «Hacer más con menos»: Por tanto no ha habido mayor productividad que la de los esclavos del imperio egipcio que construyeron las pirámides a cambio de su mera supervivencia.

    Queda ahí la paradoja.

  8. Buenas tardes,
    Creo que no cabe discutir el «mas por menos», porque se trata de una falacia.
    No es más productivo lo que cuesta menos, sino lo que más optimiza el rendimiento de los recursos disponibles. No es pues, más productivo el que menos cobra, sino el que logra que la proporción entre inversión y rendimiento sea mayor.
    Probablemente un esclavo invertía todo su tiempo y esfuerzo en trabajar para su amo. Yo lo veo como un derroche de recursos, pues probablemente ese mismo esclavo rendía menos que otro que hubiera trabajado la mitad de tiempo con mejores condiciones de vida; condiciones que, prorrateando la diferencia de longevidad de uno y otro, habría que evaluar. Sólo en ese punto podríamos decir cual de los dos era más productivo.
    Esa evaluación es la que habría que hacer a la hora de decidir las condiciones de trabajo y contratación.
    En mi experiencia, he producido más (objetivamente) cuando me he encontrado en mejores condiciones (subjetivas).
    Me atrevo a afirmar que soy mas productivo cuanto más motivado esté. Y, a una misma motivación, soy más productivo cuanto más/mejores medios tenga para llevar a cabo la tarea que sea.
    Por lo tanto, creo que el problema de fondo consiste en que no podemos simplificar la cuestión de si a mayor sueldo mayor productividad – me permito recordar a todo el mundo que la ley de la oferta y demanda regula la distribución de riqueza en terminos de valor percibido, no de valor real.
    El problema, pues, es encontrar un modo de magnificar el valor de las cosas con el que todas las partes estén de acuerdo objetivamente.

    un saludo,

    Fermin Saez
    Aficionado a la vida.

  9. En mi simple formula, no pretendía valorar las connotaciones que albergan cada variable. Sólo resumir de forma simple, que no simplista, una realidad: la productividad se puede medir. Si considerasemos que el denominador no varia, podríamos medir la variación de productividad de 2 personas que desempeñen la misma función y comparar. Esto es diferente, como bien dice Fermín, a los elementos que evaluamos a la hora de trabajar sobre el incremento de la productividad (la motivación en su caso). Las vías para alcanzar incrementar nuestra eficiencia son múltiples y muy personales, y en absoluto está relacionado con una disminución del coste directo ( 7/5 > 9/6, y sin embargo aumenta el denominador).

    En cuanto al tema de los esclavos no resulta válido. Aritóteles fue incapaz de alcanzar una definición concreta para «valor». No entendía como cosas tan heterogeneas pueden llegar a ser cualitativamente iguales. (El Capital, Marx)

    Como dije, éste es un tema del que podríamos debatir durante semanas, pero entiendo la dificultad (la mia propia la primera de todas), de afinar los planteamientos a través de éste medio.

    Un cordial saludo
    Fran Romero

  10. perdon,,,repasando el texto,,,escribí mal el sentido de la formulilla. Rectifico: 7/5 < 9/6. Sólo fue un error al teclear. Tendré que mejorar mi eficacia. jaja

    Saludos
    Fran Romero

  11. Parece que la «disteclia» es un mal extendido; yo también puse la inecuación al revés: la realción inversión/rendimiento que buscamos es la menor, y no la mayor como decía.
    Pero creo que se entiende el sentido, no?

  12. Estimados todos/as:

    En cualquier manual de economía encontramos esta definición de productividad: «Cantidad de bienes y servicios en cada hora de trabajo realizada» (Mankiw, Principles of Ec.). Uno de los más interesantes ensayos de productividad es del profesor Seppo Seiri:

    http://www.mido.fi/index_tiedostot/Productivity_EPC2006_Saari.pdf

    En este artículo se introduce la eficiencia como la relación entre el valor de lo producido y el «sacrificio» que es necesario para hacerlo. «Sacrificio» en términos amplios, sin connotaciones.

    Como veo que hay un gran afán en este foro por las matemáticas y los quebrados, no tendré más remedio que expresarme en estos arcanos signos que maximizan la eficiencia del lenguaje.

    La función de producción Y es relación entre la suma de factores utilizados para producir y la producción. Y, expresa el volumen de producción.

    Típicamente esta función tiene la forma:

    Y = AxF(L,K,H,N), donde F es la función que expresa cómo se combinan los factores de producción.

    A es una medida del «status» tecnológico de producción, es un multiplicador de la función.
    L designa la cantidad de trabajo
    K designa la cantidad de capital invertido en maquinaria
    H la cantidad de capital humano
    Finalmente N la cantidad de recursos naturales disponibles.

    La función Y suele tener la cualidad de rendimiento cosntante de escala, es decir, poniendo el doble de recursos se obtiene el doble de producción

    xY = A F(xL, xK, xH, xN), como x es arbitrario podemos darle el valor 1/L, lo cual nos lleva a:

    Y/L = A F(K/L,H/L,N/L) que es la función de productividad en términos macro-económicos (Mankiw, Macroec.)

    Por tanto la productividad tiene 4 factores, no solo el absentismo como devaluador, sino los siguientes:

    K: El capital físico o capital, inversión en equipos y estructuras de producción.
    H: El capital humano como conocimientos y cualificación que tienen los trabajadores.
    N: La cantidad de recursos naturales que intervienen en la creación de bienes y servicios.
    A: Comprensión de la sociedad de las mejores formas de producción según el status tecnológico.

    Una vez desveladas las «Divinas palabras», se puede hacer un diagnóstico no desde el traumatismo de la primera persona, sino mirando los factores objetivamente.

    España es un país con una productividad baja por diversos motivos.

    1 No se han realizado las inversiones en bienes de equipo acordes con el estado tecnológico que atravesamos. Factor K/L
    2.No se ha suministrado suficiente formación a los trabajadores para aumentar su eficiencia en el actual marco de competencia internacional.
    3.Tenemos un deficit adquirido de recursos naturales, especialmente energéticos.
    4.La cúpula empresarial no se ha planteado en lo más mínimo adecuar las tecnologías disponibles a un mayor nivel de eficacia y competitividad.

    Añadiría, fuera de la ecuación, que España, dentro de la cuenca mediterránea, tiene unas características culturales que hacen de sus gentes personas razonablemente felices pero no muy proclives al trabajo «mal remunerado».

    Dejo para consultas privadas, «adivinar» cuales son los factores relevantes en el caso de crecimiento tecnológico constante.

    Una lluvia de estrellas y un caracol

    Lord Daven

  13. ¿Se ha borrado mi comentario?

  14. Estimados todas/os:

    En cualquier manual de economía encontramos esta definición de productividad: «Cantidad de bienes y servicios en cada hora de trabajo realizada» (Mankiw, Principles of Ec.). Uno de los más interesantes ensayos de productividad es del profesor Seppo Seiri:

    http://www.mido.fi/index_tiedostot/Productivity_EPC2006_Saari.pdf

    En este artículo se introduce la eficiencia como la relación entre el valor de lo producido y el «sacrificio» que es necesario para hacerlo. «Sacrificio» en términos amplios, sin connotaciones.

    Como veo que hay un gran afán en este foro por las matemáticas y los quebrados, no tendré más remedio que expresarme en estos arcanos signos que maximizan la eficiencia del lenguaje.

    La función de producción Y es relación entre la suma de factores utilizados para producir y la producción. Y, expresa el volumen de producción.

    Típicamente esta función tiene la forma:

    Y = AxF(L,K,H,N), donde F es la función que expresa cómo se combinan los factores de producción.

    A es una medida del «status» tecnológico de producción, es un multiplicador de la función.
    L designa la cantidad de trabajo
    K designa la cantidad de capital invertido en maquinaria
    H la cantidad de capital humano
    Finalmente N la cantidad de recursos naturales disponibles.

    La función Y suele tener la cualidad de rendimiento cosntante de escala, es decir, poniendo el doble de recursos se obtiene el doble de producción

    xY = A F(xL, xK, xH, xN), como x es arbitrario podemos darle el valor 1/L, lo cual nos lleva a:

    Y/L = A F(K/L,H/L,N/L) que es la función de productividad en términos macro-económicos (Mankiw, Macroec.)

    Por tanto la productividad tiene 4 factores, no solo el absentismo como devaluador, sino los siguientes:

    K: El capital físico o capital, inversión en equipos y estructuras de producción.
    H: El capital humano como conocimientos y cualificación que tienen los trabajadores.
    N: La cantidad de recursos naturales que intervienen en la creación de bienes y servicios.
    A: Comprensión de la sociedad de las mejores formas de producción según el status tecnológico.

    Una vez desveladas las «Divinas palabras», se puede hacer un diagnóstico no desde el traumatismo de la primera persona, sino mirando los factores objetivamente.

    España es un país con una productividad baja por diversos motivos.

    1 No se han realizado las inversiones en bienes de equipo acordes con el estado tecnológico que atravesamos. Factor K/L
    2.No se ha suministrado suficiente formación a los trabajadores para aumentar su eficiencia en el actual marco de competencia internacional.
    3.Tenemos un deficit adquirido de recursos naturales, especialmente energéticos.
    4.La cúpula empresarial no se ha planteado en lo más mínimo adecuar las tecnologías disponibles a un mayor nivel de eficacia y competitividad.

    Añadiría, fuera de la ecuación, que España, dentro de la cuenca mediterránea, tiene unas características culturales que hacen de sus gentes personas razonablemente felices pero no muy proclives al trabajo «mal remunerado».

    Dejo para consultas privadas, «adivinar» cuales son los factores relevantes en el caso de crecimiento tecnológico constante.

    Una lluvia de estrellas y un caracol

    Lord Daven

  15. Querido Francisco:

    No quisiera pasar por alto tres expresiones que ha utilizado en su sano discurrir:

    «Hacer más con menos»: No expresa más que una relación matemática de punto de silla. Sin conceptos detrás este aserto es tan atacable como defendible. No llegaré a los términos de calificarlo como sofista o demagogo, puesto que supongo que usted es una persona honrada, y la realidad matemática es la descrita: Un punto de silla, una optimización de Dios sabe qué.

    «La falta de capacidad y la sobra de mediocridad» comienzan desde el liderazgo que presume de ciertas prácticas falaces de productividad y no fomentan científicamente la aplicación de técnicas para alcanzar entornos de alta productividad (TPS, Lean manufacture) y el sesgo de la inversión y políticas gubernamentales, que en éste país ha descuidado todos los sectores menos el turístico.

    «Tolerar y fomentar el absentismo» es un efecto y no una causa del análisis de factores de producción. Por tanto el juicio no es adecuado, si A entonces B, si A entonces C no hace de B causa de C.

    Con pañuelo verde al viento, le despide attmente

    Lord Daven

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